La recién presentada Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Lazareto, en Funchal, ha sido objeto de críticas por parte de algunos residentes locales. A pesar de ser promocionada como una solución moderna a un problema antiguo, los residentes informan de olores persistentes y dificultades de acceso a la playa.
La infraestructura ha dividido opiniones, y el Ayuntamiento afirma que los problemas son ajustes técnicos en curso y que los olores están dentro de la normalidad. Sin embargo, la sensación entre los residentes es que el problema no se ha resuelto por completo, sino que se ha trasladado.
