La semana que marca la transición entre junio y julio en Madeira se caracterizará por una subida de las temperaturas máximas, sobre todo en las zonas altas, donde se esperan valores cercanos a los 27 ºC. El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) también advierte de un aumento de la intensidad del viento, con potencial para afectar la operación en el Aeropuerto de Madeira, y un empeoramiento del oleaje, particularmente en el mar de Travessa.
En Funchal, las máximas rondarán los 26-27 ºC, con regreso gradual de las noches tropicales a partir del miércoles. En las zonas altas, como Areeiro, el calentamiento será más expresivo, pudiendo alcanzar unos 27 ºC a finales de semana. El índice de radiación ultravioleta se mantendrá en niveles muy altos, exigiendo cuidados adicionales con la exposición solar.




