En la Promenade de Ponta da Cruz, un mural pintado en mayo de 2004 por artistas sudafricanos para conmemorar los 10 años de Democracia y las primeras elecciones multirraciales libres del país está ahora cubierto por plantas trepadoras.
La obra, que marcó el fin del régimen del Apartheid, fue creada con el apoyo del Ayuntamiento de Funchal. Más de 22 años después, la vegetación ha invadido la pintura, dejando solo una placa visible.
La desaparición del mural plantea interrogantes sobre la preservación del arte público y la memoria histórica en la isla.




