El concejal del PSD, António Gonçalves, acusó al ejecutivo de São Vicente de demostrar "gran inercia" en la gobernanza, centrando sus críticas en los problemas de suministro de agua.
Gonçalves reconoció la continuidad de las inversiones, pero argumentó que muchas de las obras presentadas por el actual presidente de la Cámara fueron preparadas o contratadas por el anterior ejecutivo del PSD. Destacó que el PSD dejó un saldo de gestión de aproximadamente 1 millón de euros y una situación financiera sólida.
Las críticas más duras se dirigieron a la gestión del agua, y Gonçalves rechazó la idea de que los problemas actuales puedan atribuirse únicamente al pasado. Criticó la falta de respuesta eficaz a una necesidad básica, cuestionando cómo el municipio puede planificar el futuro si no logra resolver lo esencial. El concejal también cuestionó las prioridades de la red de suministro, argumentando que las redes de Ginjas y Feiteiras, así como la conexión entre Boaventura y São Cristóvão, deberían tener prioridad.