Hace 36 años, la edición del 15 de septiembre de 1990 del DIÁRIO destacaba el reconocimiento internacional del Vino de Madeira. En aquel momento, la isla se preparaba para que los vinos generosos, con especial énfasis en Madeira, Oporto y Jerez, fueran el tema principal de la 61ª Asamblea General de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), prevista para el año siguiente en París.
La decisión de dar protagonismo al Vino de Madeira surgió de una propuesta presentada por la representación madeirense dentro de la delegación portuguesa. El entonces secretario regional de Economía, Perry Vidal, subrayó la importancia del organismo, que reunía a unos 60 países productores y consumidores.
La noticia también abordaba la preocupación por las imitaciones del Vino de Madeira en el extranjero, con Perry Vidal relatando el hallazgo de falsificaciones y mencionando contactos con la delegación estadounidense sobre el uso indebido de la denominación "Madeira" en California. El objetivo era "imponer el nombre Madeira" y asegurar el reconocimiento internacional del vino de la región.