La misión portuguesa de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil fue llamada para una operación particularmente delicada en La Guaira.
El sábado, el equipo fue movilizado a un edificio de 14 pisos, en la zona más devastada por un doble sismo, tras surgir la indicación de una posible señal de vida bajo los escombros. La alerta llegó varios días después de la tragedia, y después de que diversos equipos internacionales pasaran por el lugar sin poder confirmar la existencia de supervivientes.
Ante la complejidad de la operación, el personal portugués realizó una nueva evaluación técnica, recurriendo a la experiencia acumulada durante la misión, donde ya protagonizaron algunos de los rescates más destacados desde el inicio de la catástrofe. La confianza en los equipos portugueses, especialmente tras el rescate de Hernan Fernandes, permanece intacta ante las autoridades venezolanas y las fuerzas internacionales.




