Se recuerda una estafa ocurrida hace 34 años en Funchal, con especial repercusión en las zonas de Chão da Loba y Livramento.
La presunta estafadora, que invariablemente se presentaba con minifalda, abordaba a las víctimas puerta a puerta, afirmando ser portadora de un paquete internacional retenido en la Aduana.
Exigía unos 25.000 escudos para liberar el paquete, llegando a utilizar a niños para recopilar información sobre los residentes y sus familiares en el extranjero, y aplicar así el "cuento del tío".