Un estudio económico-financiero sobre la conexión marítima regular entre Madeira y el continente ha concluido que ninguno de los seis escenarios analizados presenta equilibrio financiero o económico, haciendo imposible asegurar la operación únicamente a través de los ingresos de explotación.
Los ingresos proyectados son insuficientes para cubrir los costos de inversión y operación en todos los casos, y las tarifas consideradas aceptables por los usuarios no cubren los costos del servicio, manteniendo un déficit significativo.
El JPP considera que las conclusiones del estudio refuerzan su posición de que la conexión debe ser vista como una política pública de movilidad y cohesión territorial, y no solo como una operación comercial, argumentando que es una cuestión de igualdad entre los portugueses.