El 10 de septiembre de 1919, un grave accidente con el tren de la Companhia do Caminho de Ferro do Monte, en Funchal, marcó trágicamente la historia de la parroquia. Durante el ascenso, la caldera de una de las locomotoras explotó, provocando cuatro muertos y varios heridos entre pasajeros y trabajadores.
El relato del DIÁRIO de Notícias, publicado al día siguiente, describía un "gran desastre", con la explosión de la caldera de la locomotora L4 en la estación de Pombal. Cientos de personas acudieron al lugar, entre curiosos y familiares en busca de información.
Los escombros se esparcieron por cientos de metros, la caldera desapareció y partes de la maquinaria y vagones quedaron destruidos. El accidente también causó daños en casas vecinas, siendo este siniestro uno de los más trágicos relacionados con el transporte en Madeira.