La parroquia de Caniçal, en el municipio de Machico, celebra anualmente la devoción a Nuestra Señora de la Piedad, una de las manifestaciones religiosas y culturales más destacadas de Madeira. Tradicionalmente celebrada el tercer fin de semana de septiembre, la fiesta une a la comunidad local, pescadores, emigrantes y visitantes en una expresión de fe profundamente ligada al mar y a la identidad de la región.
La Capilla de Nuestra Señora de la Piedad, construida en el siglo XVII en lo alto del Monte Gordo, es el punto central de esta celebración. Según la leyenda, la capilla fue erigida por marineros que prometieron a la Virgen su construcción si sobrevivían a una tormenta. Desde entonces, Nuestra Señora de la Piedad es venerada como protectora de los pescadores y símbolo de la conexión entre Caniçal y el océano.
Uno de los momentos más emblemáticos es la procesión marítima, donde la imagen de la Virgen es transportada por mar, acompañada de barcos decorados. Esta procesión es un homenaje a los hombres y mujeres del mar, preservando la memoria de los antepasados y agradeciendo la protección divina. La fiesta combina la dimensión religiosa con la convivencia popular, música, gastronomía y animación, convirtiéndose en un punto de encuentro intergeneracional y un símbolo del patrimonio cultural de Caniçal.