El mal tiempo en Madeira, con vientos de hasta 60 km/h, provocó 8 vuelos desviados, 20 cancelaciones y numerosos retrasos durante el fin de semana. La situación también afectó la travesía marítima entre Madeira y Porto Santo, con el ferry Lobo Marinho operando con limitaciones y sin plazas disponibles.
Algunos pasajeros optaron por permanecer en Porto Santo después de que sus vuelos no pudieran aterrizar en Madeira. Las operaciones en el aeropuerto se vieron gravemente afectadas, y muchas aeronaves no intentaron aterrizar después de las 7 PM. Vuelos desde Niza, Londres/Gatwick y Ámsterdam se encontraban entre los desviados a Porto Santo, mientras que otros fueron redirigidos a las Islas Canarias y Lisboa.
Las previsiones sugieren una ligera reducción de la intensidad del viento a partir del domingo por la tarde, con un posible aumento el lunes. Esto ocurre en medio de una alerta meteorológica amarilla por calor y un mayor riesgo de incendios hasta el martes.