Decenas de pasajeros se vieron obligados a pernoctar en el Aeropuerto de Porto Santo tras una noche marcada por múltiples desvíos de vuelos que no pudieron aterrizar en el Aeropuerto de Madeira debido a fuertes vientos. La falta de capacidad hotelera en la isla provocó que muchos permanecieran en la terminal.
Ocho vuelos con destino a Madeira fueron desviados a Porto Santo, incluyendo conexiones de easyJet procedentes de diversas ciudades europeas. Otros vuelos fueron desviados a Lisboa, Canarias y Tenerife. Las adversas condiciones meteorológicas continuaron afectando la operación aérea el domingo, con previsiones de ligera mejora, pero el viento se mantuvo como factor condicionante.