Funchal es la ciudad portuguesa donde las familias enfrentan la mayor presión financiera para comprar una casa. Según un análisis de Idealista, la vivienda representa el 115% del ingreso neto familiar en la capital de Madeira.
En el mercado de alquiler, la situación también es de gran presión, con la renta absorbiendo el 99% del ingreso familiar, una cifra solo superada por Faro (101%). A nivel nacional, la tasa de esfuerzo para comprar una casa es del 76% y para alquilar es del 82%.
Estas cifras colocan a Funchal en la cima de la lista de ciudades donde el acceso a la vivienda impacta más el presupuesto familiar, en contraste con ciudades del interior donde el esfuerzo financiero es considerablemente menor.