Una asamblea popular celebrada en el Jardim Municipal de Funchal aprobó por unanimidad un voto de solidaridad con los manifestantes de Lisboa y Oporto, tras las cargas policiales en ambas ciudades.
La participación fue modesta, unas 50 personas, algo que se atribuyó a las condiciones meteorológicas. Por la escasa asistencia, hoy no habrá más declaraciones.
Las protestas continuaron en el continente: horas después de la carga, unas mil personas se concentraron en la Praça D. João I, en Oporto.