Gomitas que se asemejan a dulces populares para niños, con colores y olores familiares, representan un grave riesgo de ingestión accidental por parte de menores. Cada gomita puede contener una dosis alta de THC, pensada para adultos, suficiente para provocar una intoxicación grave en niños.
Los efectos clínicos pueden incluir vómitos severos, somnolencia excesiva, falta de coordinación, alteraciones de la percepción, taquicardia, problemas respiratorios y, en casos extremos, coma. Algunos productos también contienen THC-P, un cannabinoide con efectos potencialmente más intensos.
La PSP ha emitido alertas públicas, recomendando mantener estos productos fuera del alcance y la vista de los niños, idealmente bajo llave. Es crucial no consumir productos de origen desconocido y verificar siempre las etiquetas. En caso de sospecha de ingestión, se debe llamar inmediatamente al 112.