El 14 de julio de 1999, DIÁRIO informó sobre la denuncia del Sindicato de la Construcción respecto a la contratación de menores de 16 años en el sector de la construcción en Madeira.
En ese momento, el entonces presidente del sindicato, Diamantino Alturas, denunció a DIÁRIO la existencia de empresas, especialmente subcontratistas, que contrataban a menores. Alturas mencionó haber descubierto a dos jóvenes, de 14 y 15 años, en una obra en Funchal y haber alertado a la Inspección Regional del Trabajo.
El líder sindical solicitó una acción más permanente por parte de la Inspección Regional del Trabajo, sugiriendo la creación de una brigada especializada en construcción. Dicho equipo, liderado por un ingeniero técnico civil, evaluaría no solo la edad y situación de los trabajadores, sino también las condiciones de seguridad en las obras.




