La secretaria regional de Inclusión, Trabajo y Juventud, Paula Margarido, presentó en la Asamblea Legislativa de Madeira el diploma que aprueba el Estatuto Regional de la Persona Mayor. El estatuto tiene como objetivo adaptar la legislación a la realidad demográfica de la isla, donde las personas mayores representan más del 20% de la población.
Margarido destacó que el diploma "añade una visión regional del envejecimiento, adaptada a la realidad de Madeira y guiada por un principio simple: colocar siempre a la persona mayor en el centro de la intervención pública". La legislación valora los servicios a domicilio, la teleasistencia, el apoyo a los cuidadores informales y la prevención de la violencia y el abandono hacia las personas mayores.
Según la secretaria regional, este estatuto consolida una política pública ya en desarrollo, con inversión continua en la mejora de las respuestas sociales para un envejecimiento más digno, activo y participativo. El Plan de Recuperación y Resiliencia ya apoya la creación y recalificación de 616 plazas en estructuras residenciales para personas mayores.




