Grecia continúa luchando contra varios incendios forestales activos, siendo la situación más preocupante en el sur de Creta, donde más de 220 bomberos combaten las llamas dificultadas por fuertes vientos. También se están produciendo rebrotes en la isla de Lesbos, y un incendio descontrolado en Paros ha provocado evacuaciones preventivas en varias localidades.
Las autoridades griegas están reforzando los medios terrestres y aéreos, pero las condiciones meteorológicas adversas, incluido el viento y el clima cálido y seco, complican las operaciones. En Paros, el fuego comenzó cerca de un vertedero y se propagó rápidamente por la vegetación seca, sin que se hayan reportado daños en zonas residenciales hasta el momento.
El riesgo de escalada se mantiene alto debido a las altas temperaturas, la vegetación seca y las ráfagas de viento, un patrón observado en veranos griegos recientes, marcado por incendios recurrentes, evacuaciones y una importante movilización de recursos.


