Un instituto oftalmológico ubicado en la Rua do Conde Canavial en Funchal ha sido objeto de críticas debido a la acumulación de polvo espeso en sus escaparates exteriores.
La instalación, que cuenta con tecnología avanzada y médicos especializados, presenta un exterior que, según los observadores, transmite una imagen de descuido, en contraste con los servicios de salud que ofrece.
Surgen preguntas sobre la responsabilidad de la limpieza, ya sea del condominio Plaza o de la propia clínica, y se hace un llamado al respeto por la salud pública a través de la inspección y la higiene, incluso en espacios privados.