La CDU ha acusado al Gobierno Regional de contribuir al abandono de las zonas rurales de Madeira, señalando la antigua escuela de Fontaínhas, en la parroquia de Quinta Grande, como ejemplo de la falta de inversión y servicios públicos.
En una iniciativa política dedicada al medio rural, el coordinador regional de la CDU, Edgar Silva, afirmó que el edificio escolar, actualmente vandalizado, demuestra cómo la gobernanza deja a las poblaciones desprotegidas. Silva defendió que, tras el cierre de la escuela, "nada, en alternativa, se ha concretado" para servir a la población.
El dirigente comunista sostuvo que la situación de Fontaínhas refleja "desigualdades estructurales" en la Región y alertó sobre el aislamiento de varias localidades donde el acceso a servicios de salud, educación, comunicaciones y seguridad es cada vez más limitado. Edgar Silva consideró que el cierre de escuelas, oficinas de correos y servicios de salud agrava los obstáculos al desarrollo humano y social.