Miles de peregrinos se dirigieron a Caniçal para participar en la Festa da Piedade, uno de los eventos religiosos y culturales más importantes de Madeira. La celebración culminó con una procesión marítima, considerada única en el archipiélago.
El evento, dedicado a la patrona de los pescadores, atrae anualmente a miles de devotos y visitantes. La fiesta es organizada y financiada por la comunidad pesquera local, cumpliendo una antigua promesa.