Alrededor de 300 personas a bordo del buque atunero Condor, y cientos más en unas cincuenta embarcaciones, participaron en la procesión marítima de Nossa Senhora da Piedade, que tuvo lugar esta tarde frente a la costa de Caniçal.
La procesión llegó a la zona de Quinta do Lorde, donde esperó para desembarcar antes de ascender al Monte Gordo para recoger la imagen de la santa. Mientras se realizaba esta operación, la mayoría de los barcos acompañantes se refugiaron en la Bahía de Abra, esperando la reanudación.
Tras ser recogida, la imagen será transportada al pueblo de Caniçal, donde permanecerá durante el fin de semana, antes de regresar a su pequeña capilla mañana por la tarde. La tarde soleada y la brisa ligera acompañaron una de las expresiones de fe más concurridas de la comunidad pesquera de Caniçal, una tradición que una vez más reúne en el mar a atuneros, embarcaciones de pesca, barcos de recreo y botes inflables.