En la noche del viernes 26 de junio, dos aeronaves KC-390 de la Fuerza Aérea Portuguesa despegaron de la Base Aérea N.º 11, en Beja, con destino a Venezuela.
Las aeronaves transportaban una Fuerza Conjunta Nacional compuesta por 64 operarios y aproximadamente 23 toneladas de ayuda humanitaria. La misión tiene como objetivo apoyar las operaciones de respuesta a los sismos que recientemente azotaron el país.
La carga incluía equipos de protección individual, material de búsqueda y salvamento, equipamiento médico, medicamentos, tiendas de campaña, generadores, alimentos y otros artículos esenciales para las poblaciones afectadas. La misión fue coordinada por el Comando Conjunto para las Operaciones Militares.




