Jorge Pimenta, coordinador de la Oficina de Seguridad del Servicio Nacional de Salud (SNS), afirmó que las instituciones sanitarias "no son lugares para que los profesionales de la salud sean agredidos" y "deberían ser santuarios". La declaración se realizó durante el 1er Encuentro "Seguridad y Salud", promovido por la PSP y SESARAM.
Pimenta defendió un mensaje de "tolerancia cero a la violencia" y subrayó la importancia de la prevención, instando también a denunciar los casos para facilitar su resolución. En el continente, se registran un promedio de 10 casos diarios de violencia en el ámbito sanitario, una cifra significativamente menor en Madeira, según el responsable.
Las medidas preventivas incluyen la mejora de las condiciones laborales, los procesos administrativos y la aplicación de la legislación, además de la formación para el cambio de comportamiento. El Estado ha endurecido la respuesta penal para delitos contra profesionales sanitarios, siendo la mayoría de estos delitos de naturaleza pública.
