El artículo "Estepilha" de Funchal Notícias contrasta la aspiración de Madeira de ser la "Singapur del Atlántico" con la realidad del comportamiento cívico en la isla.
Mientras Singapur aplica leyes estrictas, incluyendo multas elevadas y castigos físicos como azotes por infracciones como tirar basura o orinar en público, Madeira parece tener leyes más indulgentes y poca aplicación. El autor relata un incidente de dos personas orinando en un muro en Marina do Funchal, un acto que en Singapur sería castigado con "ratán".
La comparación se extiende a otros delitos y contravenciones, como vandalismo, drogas e incluso no tirar de la cadena en baños públicos, donde Singapur adopta una política de tolerancia cero y sanciones severas, en contraste con la percibida impunidad en la isla de Madeira.