El nuevo Reglamento Europeo de Embalajes y Residuos de Embalaje (PPWR), que entró en vigor el 12 de agosto, obliga a las empresas a reconsiderar materiales, formatos, procesos y logística, con posibles repercusiones en los precios finales para el consumidor.
El reglamento tiene como objetivos reducir residuos, promover la reutilización y mejorar la reciclabilidad. Las empresas deberán cumplir un calendario de cambios en los próximos años, incluyendo requisitos de minimización, reciclabilidad e incorporación de material reciclado.
Los cambios significativos incluyen permitir que los clientes lleven sus propios recipientes en 2027 y la obligatoriedad de ofrecer opciones reutilizables en 2028 en hoteles, restaurantes y cafés. A partir de 2030, se prohibirán los envases individuales para consumo en el establecimiento en restaurantes, como los sobres de salsas y condimentos.
