El comandante regional de la PSP de Madeira, superintendente Ricardo Matos, declaró que la agresión a profesionales de la salud es un delito público. Esto significa que la policía puede iniciar un proceso penal tan pronto como tenga conocimiento del hecho, independientemente de la voluntad de la víctima de presentar una denuncia.
Matos admitió no disponer de cifras específicas sobre estos casos en la isla, pero considera que la realidad madeirense es "mucho mejor" que la del continente. Señaló la proximidad social y una mayor sensibilidad como factores que disminuyen el sentimiento de anonimato e impunidad.
El responsable recordó que, a pesar de la baja incidencia, la PSP se mantiene atenta, ya que "basta un caso para que nos preocupemos". La PSP asegura que los profesionales de la salud "no están solos" y que los comportamientos violentos, incluidos los verbales, tienen consecuencias legales.
