El funcionario Rui Abreu visitó el centro de apoyo en Junquito, Venezuela, y destacó la impresionante capacidad de respuesta de una comunidad pobre afectada por un terremoto.
En el corazón de esta zona montañosa de Caracas, donde residen muchos madeirenses y sus descendientes, Abreu encontró una red de apoyo organizada por la propia población, que proporciona alimentos, medicinas, ropa y otros bienes esenciales. Subrayó que, ante la ausencia de ayuda oficial, los propios residentes están organizando la limpieza y la reconstrucción de sus vidas.
Abreu comparó la dinámica de solidaridad en Junquito con la realidad de Madeira, donde las comunidades se unen para apoyar a los más necesitados. Calificó de "increíble" el vínculo con su tierra para quienes regresan y están dispuestos a reconstruir edificios destruidos a pesar de pérdidas significativas.




