Ryanair exigirá a los pasajeros que viajan con equipaje de bodega que lo entreguen como máximo 60 minutos antes de la hora prevista de salida, a partir del 10 de noviembre. El límite anterior era de 40 minutos, lo que reduce en 20 minutos el tiempo disponible para facturar la maleta.
El cambio afecta a todos los aeropuertos que opera la aerolínea, tanto al facturación presencial como al servicio de entrega de equipaje. La compañía explica que busca dar más tiempo a los viajeros para superar las colas de seguridad y, cuando corresponda, de control de pasaportes.
Según Ryanair, alrededor del 20 % de sus pasajeros viaja con equipaje facturado y se verá afectado. Quien no cumpla el nuevo plazo puede quedar sin embarcar y sin derecho a reembolso, por lo que se aconseja llegar al aeropuerto con margen suficiente.