Un artículo de opinión publicado en Funchal Notícias cuestiona la equidad del sistema fiscal portugués, sugiriendo que los contribuyentes son tratados de manera desigual.
Según el autor, la clase media paga impuestos de forma directa y sin subterfugios. En contraste, los más acaudalados recurren a abogados y consultores fiscales para optimizar el pago de impuestos, y los ultra-ricos operan en un nivel de complejidad donde la ley parece ser eludida.
El texto señala que el discurso oficial de un sistema justo y transparente contrasta con la realidad observada, donde la fortuna de los más ricos está protegida por estructuras complejas, mientras que los ingresos de los trabajadores son meticulosamente fiscalizados. La clase media, a su vez, se siente sobrecargada y despreciada.




