El 9 de septiembre de 2000, el Diário de Notícias da Madeira informó sobre la insatisfacción de los trabajadores de Novapista, empresa responsable de la construcción de la pista del Aeropuerto de Madeira, quienes no habían recibido invitaciones para la fiesta de inauguración programada para el 15 de septiembre de 2000.
Muchos obreros que trabajaron diariamente en la construcción esperaban el momento de celebrar la obra, pero cientos declararon no haber recibido invitación ni para la verbena ni para el almuerzo de inauguración. Esta situación generó protestas y solicitudes de aclaración a la ANAM (Aeropuertos y Navegación Aérea de Madeira).
El comité sindical argumentaba que, aunque no todos pudieran asistir a la ceremonia oficial, los trabajadores debían ser representados por sus delegados sindicales. También hubo quejas por falta de información sobre condecoraciones y el futuro de los trabajadores extranjeros.
Ante la posibilidad de que los trabajadores continuaran sin invitación, se consideró la realización de una manifestación de protesta durante el día de la inauguración.