El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) ha publicado una proyección preliminar, generada por modelos automáticos, que estima entre 10.000 y 100.000 muertes potenciales asociadas a los fuertes sismos que afectaron Venezuela.
Esta estimación no es un recuento de víctimas confirmado, sino una evaluación probabilística basada en factores como la magnitud del sismo, su profundidad, la hora del evento, la densidad de población y las características de las construcciones en las áreas afectadas. Su propósito es guiar las respuestas de emergencia y la logística de la ayuda internacional.
El modelo del USGS combina datos sísmicos, demográficos y de fragilidad de edificaciones para calcular las probabilidades de daños y víctimas. Estos rangos reflejan la incertidumbre inherente a tales proyecciones, sirviendo como una advertencia de riesgo para priorizar recursos y movilizar apoyo rápidamente, en lugar de pronósticos deterministas.




