El presidente del Gobierno Regional de Madeira, Miguel Albuquerque, restó importancia a la presión inmobiliaria sobre los suelos vitícolas de Madeira, rechazando escenarios alarmistas.
Ante la sustitución de terrenos agrícolas por desarrollos inmobiliarios, Albuquerque afirmó que el avance del mercado inmobiliario representa una transformación estructural, no el fin del sector. Subrayó que la sostenibilidad de la agricultura depende de su rentabilidad financiera.
Albuquerque también destacó el éxito cuantitativo de la actual campaña vitivinícola, con una producción que alcanza las 2.805 toneladas hasta el momento, y reiteró que la agricultura y la producción de vino siguen siendo actividades rentables en la región.