La acumulación de basura, incluyendo pañuelos, colillas de cigarrillos y bolsas de plástico, a lo largo del sendero PR1 entre el Pico do Areeiro y el Pico Ruivo está generando críticas entre excursionistas y guías de montaña. Cuestionan el mantenimiento de una de las rutas más populares de Madeira y el uso de los ingresos provenientes de las tasas de acceso.
Algunos guías argumentan que una parte de las tarifas cobradas a los visitantes debería destinarse a garantizar la limpieza, el mantenimiento y la seguridad de los senderos, especialmente considerando que el área forma parte del Parque Natural de Madeira. Sin embargo, el problema se ve agravado por el comportamiento descuidado de los excursionistas que dejan su basura.
Estas quejas surgen en un momento en que el aumento del número de visitantes ejerce presión sobre las atracciones naturales de la isla. Los informes describen el Pico do Areeiro como un lugar "maníaco", con gran afluencia de gente, y un guía señaló "tantas colillas de cigarrillos en la cima del Pico Ruivo."
