El diputado del CHEGA, Francisco Gomes, afirmó que Portugal enfrenta un "enorme problema de inmigración descontrolada", agravado por la entrada a gran escala de musulmanes.
Gomes considera que el Islam es "profunda y ampliamente incompatible" con los valores occidentales y la sociedad portuguesa, advirtiendo sobre los desafíos de la radicalización religiosa promovida por comunidades islámicas que, según él, buscan imponer sus creencias en lugar de integrarse.
El parlamentario también expresó preocupación por los proyectos del Centro Islámico de Madeira, abogando por un escrutinio público y oposición, ya que ve a la organización como una amenaza de "daño y oscurantismo" para la isla.