El Consejo de la Diáspora Madeirense, reunido en Funchal el 24 de julio de 2026, divulgó la Declaración de Funchal 2026 tras la evaluación de las conclusiones del Foro Madeira Global. El documento destaca que la diáspora madeirense es una dimensión estructurante de la realidad regional y un activo estratégico.
El memorando subraya la necesidad de renovar la forma en que la Región se relaciona con sus comunidades, considerándolas una red global de ciudadanos, conocimiento e inversión que refuerza la proyección internacional de Madeira. Aboga por la consolidación de una política pública más integrada y orientada al futuro, capaz de asegurar la transmisión del patrimonio cultural y fortalecer la identidad madeirense.
La declaración enfatiza el reconocimiento de las comunidades como un activo estratégico y la necesidad de una estrategia regional a medio plazo. También propone políticas para involucrar a los jóvenes madeirenses y a los de ascendencia madeirense, reforzando los vínculos con sus orígenes a través de la educación, la cultura y las herramientas digitales, además de la creación de una circunscripción electoral madeirense para la ALRAM.




