El 14 de octubre de 2010, Cristiano Ronaldo, entonces con 25 años, se consolidaba como una de las figuras centrales del fútbol portugués. El madeirense, que debutó con la selección nacional el 20 de agosto de 2003, sumaba 78 internacionalidades, ocupando el noveno lugar en la lista de jugadores con más presencias por Portugal.
En aquel momento, Ronaldo era el internacional más utilizado entre los jugadores convocables por el seleccionador Paulo Bento. Por delante en la clasificación histórica se encontraban nombres como Luís Figo (127 partidos), Fernando Couto (110) y Rui Costa (94).
Además del número de partidos, el delantero madeirense destacaba también por su capacidad de finalización, siendo ya el sexto máximo goleador histórico de Portugal en octubre de 2010. Estas cifras confirmaban su importancia en el panorama futbolístico nacional e internacional.
