Paulo Rodrigues, presidente de la Junta Parroquial de Paul do Mar, ha aclarado la situación en Praia da Quebrada tras informes de contacto entre una mujer y un niño con una anémona marina.
Rodrigues expresó su simpatía por los afectados, pero subrayó que las anémonas marinas no son exclusivas de la playa, anclándose en fondos rocosos e indicando aguas limpias. Su presencia no significa que la playa sea peligrosa o de mala calidad, aunque se aconseja precaución en zonas rocosas, especialmente con marea baja.
Las señales informativas existentes en la playa se están reforzando. "No podemos controlar la naturaleza, pero podemos estar vigilantes, informar y señalizar, y buscar ser cada vez más útiles a las personas", afirmó Rodrigues, instando a un uso responsable y a la preservación del área.
