La segunda edición del ENSEADA - Festival de Artes de Funchal, financiado por la Unión Europea con una inversión de 197.000 euros, se celebra hasta hoy, día 19. El festival tiene como objetivo reforzar la oferta cultural de la ciudad y promover el encuentro entre artistas, estructuras culturales y públicos.
Sin embargo, la iniciativa ha enfrentado críticas por deficiencias en la planificación. Grupos folclóricos actuaron en lugares como la Praça Amarela, Avenida Arriaga y Rua da Carreira a primera hora de la mañana, antes de la apertura del comercio y con las calles prácticamente vacías.
Esta situación ha generado interrogantes sobre el retorno cultural y económico del evento, dando la sensación de "dinero público malgastado". La crítica sugiere que las actuaciones ante pocas personas pueden generar desmotivación y devaluar el esfuerzo de los artistas folclóricos, quienes merecen "plazas llenas y escenarios dignos".