Los incendios forestales que azotan el suroeste de Francia se han intensificado, con el departamento de Gironda, cerca de Burdeos, como principal frente de combate.
Las autoridades han ordenado nuevas evacuaciones preventivas debido al rápido avance de las llamas, que ya han consumido unas 19.000 hectáreas y obligado a más de 140.000 personas, entre residentes y turistas, a retirarse. El fuego, originado en Saumos, avanza hacia zonas pobladas y turísticas, como la península de Lège-Cap-Ferret y suburbios de Burdeos.
Cientos de bomberos, apoyados por medios aéreos y refuerzos internacionales, incluyendo de Portugal, luchan contra las llamas. Las condiciones meteorológicas adversas, con calor, baja humedad y viento, dificultan la lucha y aumentan el riesgo de rebrotes.
Otros focos de incendio persisten en Francia, en un verano marcado por olas de calor extremas. La situación es comparable a los incendios en España y el sur de Europa. Las autoridades priorizan la protección de vidas humanas y la contención del fuego, sin descartar nuevas evacuaciones.




