El partido JPP ha denunciado el estado de degradación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Paul do Mar, una infraestructura que supuso una inversión inicial de unos 5 millones de euros. Según el JPP, tras dos décadas, la EDAR refleja "falta de planificación, mantenimiento y visión estratégica" por parte de los sucesivos ejecutivos del Ayuntamiento de Calheta.
El concejal Basílio Santos destacó que la infraestructura se encuentra degradada, funcionando solo con tratamiento primario en condiciones precarias, "muy por debajo de lo proyectado y de las necesidades ambientales y de salud pública". El JPP considera inaceptable el abandono de la instalación sin una estrategia de recuperación o modernización.
El partido también expresó preocupación por nuevas obras anunciadas por el Ayuntamiento, como la sustitución de tuberías de agua potable en Prazeres y Estreito da Calheta. El JPP critica estas intervenciones por no incluir redes de aguas residuales, repitiendo "errores de falta de coordinación y planificación". Basílio Santos señaló que en Estreito da Calheta, el Ayuntamiento planea invertir 3 millones de euros en 40 km de red de agua potable sin prever una red de alcantarillado, dejando al municipio con solo el 4% de las viviendas conectadas a la red de saneamiento.