El JPP ha criticado la reciente decisión de emergencia del Gobierno Regional de Madeira de transferir a 30 pacientes con altas problemáticas a Instituciones Privadas de Solidaridad Social (IPSS), considerándola un reflejo de un sistema de salud en crisis.
Según el partido, esta medida de emergencia se adoptó con el único fin de evitar la cancelación masiva de cirugías en el SESARAM y es resultado de "años de mala gestión, falta de planificación y una total incompetencia en la creación de respuestas sociales". El JPP ya había advertido que la incapacidad crónica del ejecutivo para resolver la situación de cientos de personas que ocupan camas hospitalarias por motivos sociales conduciría a un bloqueo predecible e inaceptable de los hospitales.
El partido afirma que la transferencia de 30 pacientes resuelve menos del 6% del problema real, con 518 camas ocupadas por motivos sociales en toda la red SESARAM. En los dos hospitales más grandes de la región, 250 pacientes con alta clínica ocupan más del 40% de la capacidad, impidiendo la gestión quirúrgica normal y provocando un efecto dominó con pacientes en los pasillos de urgencias.
Para el JPP, la solución requiere reformas profundas, incluida la coordinación obligatoria entre los departamentos de Salud y Seguridad Social, la creación de una red regional de cuidados continuados, el fortalecimiento de la atención primaria y la figura del Defensor del Usuario de la Salud.
