Los diputados del JPP visitaron la Fiesta de la Vendimia de Estreito, donde escucharon a los viticultores sobre las dificultades del sector. El partido reiteró su postura de que el precio pagado por la Tinta Negra debería ser más alto, recordando que ya en 2023 denunciaba que los precios nominales pagados a los productores se mantenían sin cambios desde hacía 30 años. Si bien celebran el aumento de 20 céntimos por kilo anunciado por el Gobierno Regional, el JPP considera que este refuerzo no resuelve los problemas estructurales ni la devaluación histórica de la variedad.
Los datos oficiales muestran una caída del 31,1% en la producción de Tinta Negra entre las vendimias de 2023 y 2025, y una reducción del 10% en el número de viticultores registrados. El JPP advierte que un mejor año de producción previsto para 2026 no borra el declive acumulado ni garantiza la sostenibilidad a largo plazo de la actividad vitícola.
Miguel Ganança, del JPP, argumenta que el enfoque debe estar en una estrategia plurianual para la viticultura, preparando la región para el cambio climático y abordando cuestiones como los ingresos, la mano de obra, la adaptación climática, el acceso a la tierra y la asistencia técnica. El partido subraya que la valoración de la Tinta Negra es crucial para proteger el Vino de Madeira, el paisaje y el territorio, advirtiendo que el abandono de los viñedos conlleva la pérdida de ingresos, paisaje y territorio cuidado.