El 17 de julio de 2005, DIÁRIO informó que alrededor de 2,5 millones de euros, provenientes de multas por infracciones administrativas asignadas a la PSP de Madeira, estaban depositados en una cuenta de la Caixa Geral de Depósitos, bajo la gestión de la Dirección Nacional de la PSP. La suma, acumulada desde 1999, no podía ser utilizada por el Comando Regional de Madeira, requiriendo autorización central para su movimiento.
Esta situación surgió en un momento en que varias comisarías necesitaban renovación y la policía señalaba deficiencias en vehículos y equipamiento. El comandante regional de la PSP buscaba entonces, junto con la Dirección Nacional y el Gobierno Regional, una solución para desbloquear parte de los fondos e iniciar reparaciones en las comisarías más deterioradas.
El Gobierno Regional expresó su disposición a realizar las obras, supeditado a un acuerdo con Lisboa. La Asociación Sindical de Profesionales de la Policía argumentó que los ingresos de las multas deberían utilizarse para mejorar las condiciones de trabajo de la PSP en Madeira, advirtiendo del impacto del estancamiento en las operaciones del comando regional.



