La isla de Madeira se encuentra en alerta debido a las condiciones meteorológicas adversas que favorecen el riesgo de incendios forestales.
El fuerte viento, unido a la sequía que afecta a la vegetación, eleva significativamente el peligro de ignición y propagación de incendios.
Las autoridades mantienen la alerta activa hasta el martes, recomendando precaución a la población.
