El programa de monitorización de la biodiversidad marina de Madeira (BioMa), que actualmente realiza inmersiones hasta los 30 metros, aspira ahora a explorar las profundidades marinas.
El investigador Pedro Neves, del Observatorio Oceánico de Madeira, destacó que la región posee "una capacidad tecnológica muy superior a otras regiones" que permitirá investigaciones científicas en áreas marinas aún poco conocidas.
Con la reciente adquisición de equipos como vehículos operados remotamente (ROV) y vehículos autónomos, será posible recopilar información valiosa sobre hábitats y comunidades de aguas profundas hasta ahora desconocidas.