El Ayuntamiento de Santa Cruz ha iniciado un proyecto piloto para monitorizar a personas mayores en situación de aislamiento. La iniciativa implica la entrega de un reloj inteligente capaz de seguir diversos parámetros de salud y de activar ayuda en situaciones de alerta.
El dispositivo se conecta a los servicios sociales del ayuntamiento durante el día y a los bomberos por la noche. Mide la temperatura de la piel, el ritmo cardíaco, la presión arterial y los niveles de oxígeno, además de monitorizar el sueño. En caso de caída o si los parámetros alcanzan niveles de alerta, el sistema puede notificar a los servicios de emergencia.
Inicialmente, el proyecto abarcará a dos personas mayores. Si la experiencia resulta positiva, el ayuntamiento planea adquirir más dispositivos para cubrir las necesidades identificadas en la población de edad avanzada aislada.
