La isla de Madeira ha recibido 2500 sistemas de reciclaje Volta, que se han distribuido por Portugal continental, las Azores y la propia Madeira.
La mayoría de estas máquinas estarán disponibles en los supermercados de la isla. Los consumidores pueden depositar botellas de plástico vacías (de agua, zumos, etc.) y latas de aluminio, siempre que no estén aplastadas, no contengan líquidos y tengan la tapa puesta, con un tamaño máximo de 3 litros.
Los sistemas Volta escanean el código de barras y emiten un recibo de crédito para el cajero. Los envases de leche o las botellas de vidrio deben reciclarse por otros medios. El reciclaje se considera especialmente importante en una isla.




