El diputado del Juntos Pelo Povo (JPP) en la Asamblea de la República, Filipe Sousa, ha presentado un proyecto de resolución que pide la reducción inmediata de la carga fiscal sobre los combustibles. La iniciativa también propone un mecanismo automático para reducir el Impuesto sobre Productos Petrolíferos (ISP) y medidas para controlar márgenes y proteger a los consumidores ante la escalada de precios.
Sousa destacó la diferencia de precios entre Portugal y España, señalando que un repostaje de 50 litros de gasolina cuesta unos 14 euros más en Portugal, y uno de diésel, unos 8,20 euros más. El JPP sugiere reducir la tributación sobre la gasolina y el diésel al nivel más bajo jurídicamente admisible y utilizar mecanismos europeos para reducciones adicionales.
La propuesta incluye la devolución a los consumidores, a través de reducciones fiscales, de cualquier ingreso extraordinario de IVA generado por el aumento de los combustibles. Además, el proyecto contempla la limitación temporal de los márgenes comerciales en combustibles y gas envasado, el establecimiento de precios máximos para el GLP embotellado cuando sea necesario y el refuerzo de ayudas a familias vulnerables.
Sousa advirtió que el aumento de los combustibles repercute en el transporte, la agricultura y la distribución, afectando en última instancia el coste de vida de las familias portuguesas.