Madeira está experimentando una importante escasez de trabajadores en los sectores de restauración y hotelería, visible en los establecimientos que exhiben carteles de "se busca personal". A pesar de la tasa de desempleo oficialmente baja de la región, estos sectores luchan por cubrir puestos.
Los factores que contribuyen a esta escasez incluyen largas jornadas laborales, horarios partidos, días libres rotativos y, a menudo, salarios bajos. Muchos trabajadores locales buscan empleos que ofrezcan mayor estabilidad y un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal. El alto costo de la vivienda en Funchal agrava el problema, dificultando que los empleados vivan cerca de sus trabajos con los salarios ofrecidos.
En respuesta, las empresas recurren cada vez más a la contratación de inmigrantes, particularmente de países asiáticos como Nepal, Bangladesh e India. Estos trabajadores aceptan las condiciones como una vía de entrada al mercado laboral europeo. Los empleadores argumentan que, sin esta mano de obra, muchos negocios se verían obligados a cerrar o reducir operaciones. Los críticos, sin embargo, sugieren que la disponibilidad de trabajadores dispuestos a aceptar salarios más bajos puede perpetuar la estancación salarial en el sector.